Museo de la Mar del Grao de Castellón


Ahora que ya se acaba el buen tiempo, siempre hay que tener un plan B en caso de no poder realizar actividades al aire libre. Y un buen plan es la visita de un museo.

Os proponemos el Museo de la Mar del Grao de Castellón dedicado como su nombre indica al mundo de la pesca.

El recinto es pequeñito pero con mucho contenido y muy interesante: elementos y fotografías de la construcción naval, aperos de pesca, equipos, maquetas de tipos de pesca, maquetas de embarcaciones, y distintas piezas a destacar como una embarcación de madera de 1930 utilizada en la pesca a vela en la playa de Torrenostra. Todo este trabajo de restauración y mantenimiento de las piezas exhibidas lo ha realizado la Asociación cultural Mar i Vent.

A los niños se les despierta la curiosidad y les encanta la visita, os lo aseguramos, y además la entrada es gratis, increíble.




Dinamización de Parques de Castellón


Una propuesta interesante desde el Ayuntamiento de Castellón es la Dinamización de Parques.

Se trata de una campaña para dar a conocer los Parques más emblemáticos de Castellón: Rafalafena, Ribalta, Geólogo José Royo y Pinar del Grao, y utilizarlos como punto de encuentro para las familias, de forma que se organizan actividades lúdicas para los niños mientras que los padres pueden relajarse tomando un aperitivo o disfrutando del entorno.

Estas actividades se han estado celebrando durante todo el año, y ahora en estas fechas se mantienen únicamente los domingos.

Nosotros hemos estado en la Dinamización del Pinar, y resulta divertido para una mañana de domingo: juegos hinchables, también para pequeñines, distintos talleres, espectáculos, punto de lectura, etc. todo ello supervisado por monitores.

¡Así que aprovechad hasta que se acabe el año!


FIESTA DE HALLOWEEN


No cabe duda que se han de mantener las tradiciones, y que el día de todos los santos ha de servir para exteriorizar la añoranza que sentimos todos los días por las personas queridas que ya no están con nosotros.

Pero con los niños hay que frivolizar un poco e intentar hacerles pasar amenos los pocos ratos que pasan con nosotros. Así que por qué no aprovechar una fiesta ya establecida con toda su comercialización como Halloween. 

Y eso hemos hecho, montar una Fiesta de Halloween

Lo primero ha sido preparar las calabazas –no las de toda la vida, sino unas que venden a propósito- , vaciándolas y haciéndoles la cara, por supuesto, con ayuda de los papis. 

Lo segundo, preparar los disfraces. A los niños les encanta disfrazarse, así que siempre hay que tener unos cuantos en el armario.

Lo tercero, decorar el lugar de la celebración con los adornos correspondientes.





Y por último, quedar con un grupo de amiguitos para celebrar la fiesta. Con una salida por el vecindario incluida para lo del truco-trato, que como no se conoce demasiado, ha acabado en una lluvia de caramelos con los que rellenar las calabazas.

¡Diversión asegurada!