Subida al Montí


Este domingo, suponemos que por ser puente, por el frio o por los resfriados, sólo fuimos dos familias a pasear por la  montaña. Y la verdad fue una pena, porque la ruta que hicimos es muy bonita, con un entorno encantador y al llegar a la cima con unas vistas impresionantes. Subimos el Montí desde Onda.

Aparcamos al inicio de la pista de subida para evitar a los niños caminar sobre asfalto. Y ya desde el principio empezamos a subir. La primera parada fue en la Ermita de Santa Bárbara donde almorzamos.
 

 

Después seguimos subiendo, esta vez ya por senda, disfrutando del Espai Natural de l´Assut. Pasamos por la Fuente del Retor e hicimos alguna paradita adicional.
 
 

Seguimos subiendo y llegamos a la cima del Montí Bajo donde ya empezamos a disfrutar de vistas espectaculares: los Órganos de Benitandús, el Castillo de Mauz… que iremos a visitar en breve.
 
 

Y continuando un poco más llegamos a la cima del Montí a una altura de 613 metros. Nuestros niños fueron muy valientes porque subieron un desnivel importante, que mereció la pena. Desde la cima pudimos ver Tales y Sueras.
 
 

En la cima comimos con un sol espléndido, y después la bajada fue coser y cantar. Estuvimos una hora y media subiendo y menos de una hora bajando. En conclusión, una mañana perfecta con una ruta preciosa, que repetiremos para que más amigos del Club32 la puedan conocer.

Aquí os dejo un enlace de PER DALT I PER BAIX de nuestro amigo Dani con la ruta circular, y que intentaremos hacer a la próxima.

Taller de adornos navideños


El taller que celebramos hace un par de semanas, al igual que todos los últimos, fue un éxito, tanto por la asistencia de niños como por lo bien que se lo pasaron.

Como cada primer domingo de mes, en el Espai Jove de Vila-real, se celebró el taller, que por las fechas consistió en la elaboración de distintos adornos navideños: colgantes para el árbol de Navidad, servilleteros, velas, etc.

Esta vez se utilizaron diversos materiales como cordones, lazos, papel ondulado, piñitas, velas, etc. hasta otros materiales que no nos gustan demasiado a los papis utilizar en casa y que en cambio deleitan a los niños como las purpurinas de colores, espumillón, musgo troceado, etc.

En resumen, los niños dejaron volar su imaginación en sus creaciones y los papis se llevaron a casa un montón de adornos navideños personalizados.







Soria con niños


Ya conocíamos Soria de ocasiones anteriores, y teníamos claro que no era el destino idóneo para ir con niños, pero la verdad que nos llevamos una sorpresa.

Solemos ir caminando a todos lados, así que la idea de subir a un tren turístico fue una novedad para todos, e hizo la visita muy amena.

Salimos de la Puerta de La Dehesa del Parque de la Alameda, y con un viaje de unos 45 minutos pudimos descubrir la ciudad y parte de su historia con el siguiente recorrido: Plaza Mariano Granados, Iglesia Santo Domingo, joya del románico español, Instituto Antonio Machado, Plaza de San Esteban, Mercado de Abastos, Plaza Doce Linajes, Palacio de los Condes de Gómara, el mejor ejemplo del renacimiento civil en Soria, Plaza del Carmen, Concatedral de San Pedro, Calle Real, Plaza Mayor, Parque del Castillo y regreso por la Calle Caballeros.

El entretenido y cómodo viaje en el trenecito, sobre todo para los niños, y una ciudad completamente viva, a rebosar de gente por las calles del centro, el mercadillo semanal, y el VII Festival de Títeres del que pudimos disfrutar una actuación, hizo que una visita con pocas perspectivas se convirtiera en un día especial para recordar.

Por si queréis escaparos este puente…