Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno


El Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno es el primer espacio natural protegido declarado en la provincia de Teruel. En él se aúnan la geología, la flora, la fauna, la arqueología prehistórica y las actividades tradicionales del hombre que conforman un paisaje singular digno de conocer.




Así, debido a la importancia del valor natural de los modelados de las areniscas y conglomerados en combinación con los pinos rodenos, junto con la existencia de múltiples manifestaciones del arte rupestre levantino, hace que este espacio forme parte del Parque Cultural de Albarracín.

Nosotros para conocer esta zona elegimos el sendero S5 Centro de Interpretación de Donarque-Barranco de las Tajadas-Peña del Hierro.
Esta ruta la iniciamos con la visita al Centro de Interpretación de Donarque donde aprendemos sobre  los usos tradicionales de los recursos naturales de la zona, y sobre las distintas sociedades y culturas existentes que habitaron los abrigos del entorno.






Luego ya iniciamos propiamente la ruta, cuyo punto de inicio nos indica perfectamente el guarda forestal.

Empezamos caminando junto al río, donde vemos los huertos de las carboneras y dos antiguos diques de retención de agua para las minas de Bezas.




Tras un pequeño ascenso, se llega a grandes bloques de arenisca que albergan los abrigos naturales con las pinturas rupestres de las Tajadas.








Poco después, tras pasar por estrechos callejones entre bloques de arenisca, se alcanza la cima de la Peña del Hierro, donde se han localizado yacimientos arqueológicos de la Edad del Hierro, y desde donde se puede contemplar el paisaje característico de los Pinares de Rodeno.




En el tramo final del recorrido se accede a un ancho cortafuegos que presenta los mejores ejemplares de anillos de Liesegang del Paisaje Protegido, con gran variedad de formas y tamaños. Los anillos de Liesegang en el ámbito geológico son bandas o anillos concéntricos causados por la precipitación rítmica de fluidos saturados en las rocas, un fenómeno muy llamativo.






Finalmente regresamos al área recreativa del Centro de Interpretación de Doñate donde comemos.




En resumen se trata de una ruta cortita pero tan enriquecedora en cuanto a conocimientos aportados, que es imprescindible enseñarla a los niños si vais a la Sierra de Albarracin.


Os dejamos el TRACK del sendero S5 realizado.



Los Bunkers de Nules


En ocasiones marchamos lejos para encontrar lugares interesantes que conocer, y dejamos en el olvido lugares mucho más cercanos, como pueden ser los Bunkers de Nules.
 


Muchas veces habíamos pasado por su lado pero finalmente una causa fortuita nos hizo parar el coche justo al lado, y al disponer de un poco de tiempo decidimos visitarlos por su enorme interés cultural, y para que a los niños les sonara eso de la Guerra Civil.

Su emplazamiento es de fácil acceso y se encuentra en el cruce del Camino Cabeçol que sale de Nules hasta la Playa de Nules, con la autopista. Hay un panel señalizador que explica su situación exacta.



La visita se puede realizar en una media horita, y semejantes estructuras avivan la curiosidad de cualquiera. Así que si os interesa conocer más sobre estos bunkers construidos por las tropas franquistas al finalizar la ofensiva republicana como medida de resistencia, os recomendamos leer “Los Blocaos de Nules” de Senderos con Historia.
 




 
 

 

El Barranc dels Horts


Este invierno pudimos realizar una visita muy anhelada: El Barranc dels Horts. Tuvimos que anular la primera visita prevista debido a las lluvias pero finalmente pudimos organizar una excursión con autobús a este valioso paraje.

El Barranc dels Horts, situado en el término municipal de Ares del Maestre, fue adquirido por la Fundación Caja Castellón en 1993 con el objeto de proteger y conservar su valor ecológico. Desde entonces esta entidad desarrolla distintos programas de restauración paisajística, incremento de la biodiversidad vegetal, refuerzo de su protección y educación medioambiental.

El paseo se inicia en la Caseta del Guarda donde se presenta la autorización y se nos indica las normas que consisten básicamente en realizar el recorrido siguiendo la pista forestal. La autorización se ha de solicitar con antelación a la Fundación Caja Castellón, ya que las visitas se limitan a 60 personas por día debido al alto grado de protección de este espacio ecológico.

Primero se toman fuerzas almorzando.


 
Y luego sólo se trata de caminar por una sencilla pista disfrutando durante el trayecto de los numerosos árboles centenarios. Finalmente se llega a la Font dels Horts, y subiendo por una pequeña senda que se encuentra al lado de la fuente, se llega al objetivo de la excursión, conocer el Roure Gros, un ejemplar de 20 metros de altura, 6 metros de diámetro y una edad estimada de 650 años. Todo un deleite y una recarga de energía.







 

La vuelta se realiza por el mismo camino.

En esta ocasión no se dispone de track, pero os dejamos el enlace al tríptico informativo para que podáis organizar vuestra propia excursión.