El Pic Espadà con niños


Hemos realizado múltiples rutas de senderismo con niños en el Parque Natural de la Serra Espadà pero todavía no nos habíamos atrevido con la subida al Pic Espadà hasta esta temporada.

Así que para empezar con fuerza el nuevo año nuestros amigos Cristina y Manolo organizaron la subida al Pic Espadà desde Alcudia de Veo. La ruta es corta en kilómetros, unos seis aproximadamente, pero intensa por el desnivel acumulado, casi 600 metros en tres kilómetros.

Aunque como siempre, el esfuerzo merece la pena, y alcanzar el segundo punto más alto de la Serra Espadà (el primero es la Rápita pero sólo por unos metros), con los niños, nos hace llenarnos de orgullo, porque hemos de reconocer que son unos valientes.
 
 
Pensábamos que no iban a acudir muchos asistentes a la cita, pero finalmente fuimos un grupo nutrido que se fue estirando durante la subida, por lo que el recorrido no dio sensación de masificación.
 


 

Al contrario de lo que ocurrió en la cima, donde encontramos distintos grupos de senderistas, cada uno llegando de lugares distintos: Ain, Almedijar o la Nevera del Collado. También encontramos cazadores, ya que es época de caza de jabalíes. Pero finalmente la gente se fue dispersando y pudimos comer tranquilamente, unos en la cima disfrutando del solecito, y la mayoría en una explanada al pie del Pic Espadà.

La lástima fue que el día no amaneció claro, y no pudimos deleitarnos con la panorámica de 360º que se puede obtener desde el Pic Espadà.
 
 
Pero los que tuvimos la fortuna de comer solos en la cima bajo el sol en plena naturaleza nos cargó de energía para toda la semana.

No pudimos grabar el track de la ruta, pero AQUÍ os podéis descargar uno similar al que nosotros realizamos.

 

Hostens, para desconectar en familia


Si deseáis pasar unos días de vacaciones en familia de completo relax en un entorno rodeado de naturaleza, os recomendamos Hostens, un pequeño pueblo emplazado en el Parque Natural de Las Landas de Gascogne.

Poder ver las estrellas perfectamente  en la noche por la inexistente  contaminación lumínica, y amanecer con unas vistas como ésta no tienen precio.

 
La mayoría de casas tienen su propio jardín, y ¡sin vallados!, no es necesario, todos tienen sus pertenencias fuera y nadie toca nada.

El pueblo es atravesado por un carril bici, que va desde Mios hasta Bazas, creado sobre la antigua línea de ferrocarril que comunicaba estos municipios.

Y como reclamo turístico dispone de unos lagos con playas de arena artificial donde refrescarse.



Y donde realizar paseos de distinta dificultad a su alrededor.

 


La historia de estos lagos es curiosa. A principios de 1930 en Hostens se asentó una compañía para la explotación de lignito, ya que el sitio resultaba ventajoso porque las capas de combustible se encontraban a poca profundidad y se formaron minas a cielo abierto, y se implantó una Central de Energía. Después de la segunda guerra mundial, la mina y la planta quedaron nacionalizadas en 1947, y su actividad empezó a desacelerarse a partir de 1960 para detenerse por completo en 1966. Una de las consecuencias de la pérdida de esta actividad fue la disminución de la población del municipio, que pasa a menos de la mitad. Debido a  ello quedaron una gran cantidad de viviendas sin utilizar alrededor de las antiguas zonas de extracción del lignito y lagos asociados. En ese momento el gobierno local tuvo la idea de recuperar este área y crear un centro de vacaciones. Se hizo la aportación de arena blanca y se realizaron nuevas plantaciones, para convertir el lago Lamothe en una playa abierta para el baño hacia 1970, con áreas de pic-nic y distintos senderos.

En la actualidad Hostens, como el resto de municipios de Las Landas, basa su economía en la explotación forestal, por ello existen vastas parcelas con plantaciones de pinos que se extienden por cualquier lado que mires.

En conclusión, un pueblo ideal para desconectar.

 

Taller de elaboración de Cajas Anidaderas


Esta temporada pretendemos que las actividades de nuestra Asociación Club 32 Actividades con niños tengan un mayor peso medioambiental, así que estamos organizando distintas actividades para potenciar la formación medioambiental de nuestros niños.

Por ello empezamos el nuevo año con un Taller de elaboración de Cajas Anidaderas en el Aula Natura del Termet de Vila-real.

Nuestro amigo Carlos se ofreció como monitor voluntario del Taller, y tuvo que realizar un trabajo previo importante para que los asistentes al taller pudiéramos montar las cajas anidaderas con cierta facilidad.
 
El taller se inició con una pequeña charla explicativa sobre el motivo de elaborar estas cajas anidaderas, que es el de facilitar a las pequeñas aves un anidamiento seguro. La charla continuó con las explicaciones pertinentes del diseño de la caja anidadera , que es diseño propio de Carlos, y que tras años de experiencia en este área y como colaborador en otras entidades protectoras de aves, llega a la conclusión de que el diseño más apropiado es el que nos muestra, no sólo teniendo en cuenta la morfología de las pequeñas aves que los van a habitar sino también la posterior limpieza y mantenimiento del habitáculo.
 
 
Carlos preparó los kits de montaje, y los niños con ayuda de sus papás y mamás (más bien fue al contrario), procedieron al ensamblaje de las cajas anidaderas utilizando atornilladoras eléctricas.










Para finalizar, las personalizamos con el logo de Club32 y las barnizamos para mejorar su durabilidad.
 


 

El resultado fue el siguiente.
 
 

Todos quedamos muy orgullosos de la construcción de nuestras propias cajas anidaderas. Y lo más importante, es que adicionalmente vamos a ir al campo a colgarlas en lugares apropiados para tener el mayor éxito posible en el andamiento.

Así este taller tendrá una segunda parte que será la de aprovechar una ruta senderista con niños para colgarlas. La idea es volver en años sucesivos para poder comprobar su funcionalidad, y que los niños vean el ciclo completo.