El Acueducto romano en Gea de Albarracin


Si tenéis la oportunidad de visitar Gea de Albarracín no debéis dejar de conocer el Acueducto romano.




Este acueducto partía de las proximidades de Albarracín y llegaba hasta Cella, siendo una de las obras públicas hidráulicas más importantes de la Península Ibérica realizada en el siglo I.

Dicho acueducto tenía casi 25 km de de recorrido, discurriendo inicialmente junto al río Guadalaviar y su finalidad era el suministro de agua al núcleo urbano de la ciudad romana que existió, desde el siglo I a.C., en la actual Cella.
A lo largo de este recorrido del acueducto existen 7 tramos adaptados para la visita, con mesas de interpretación que informan sobre las características y técnicas de construcción del mismo.

Para realizar esta visita os recomendamos acudáis primero al Centro de Acogida de Visitantes del Acueducto en Gea de Albarracín. En este centro podéis conseguir toda la información, y, a través de una proyección y de una exposición tematizada, nos os podéis trasladar 2000 años atrás en el tiempo, para aprender cómo se realizaba durante el imperio romano el aprovechamiento del agua.

Luego lo suyo es visitar el Acueducto romano in situ.








Y por último os recomendamos visitar Cella, donde siglos después de la construcción del acueducto descubrieron una fuente natural que es el mayor pozo artesiano de Europa.




Esperamos que os guste.








El Castillo de Almenara


En estas fechas veraniegas de calor las rutas de senderismo con niños han de ser cortitas y ligeras, así que aunque ya lo conocíamos decidimos volver al Castillo de Almenara.

La ruta empieza al final del Carrer de la Corona, por una pista que tiene una cadena para impedir los pasos a los vehículos.

Desde el inicio se va subiendo, pero el esfuerzo se compensa con las vistas que se van teniendo del pueblo y a continuación de todo el entorno.
 
 
Primero se visita la primera Torre vigía, segundo lo que queda del castillo y tercero la segunda Torre vigía.
 




 
Es una ruta corta, de unos 3 km, bien señalada, con el aliciente de las vistas y del castillo, por lo que la convierte en una ruta ideal para niños, para iniciarles en el senderismo.

Y luego de recompensa, la playa, que está a 4 km en coche.
 
 
 
Os dejamos aquí un TRACK, no es propio, pero marca la ruta realizada.
 
 

El Castillo de Miravet



En esta ocasión conocimos uno de los pocos castillos que nos falta por visitar en la provincia de Castellón, el Castillo de Miravet.

La ruta se inicia en la Font del Perelló, un área recreativa dotada de mesas, y en la que se pueden aparcar sin problemas una docena de coches.

Para llegar a la Font del Perelló se puede hacer por el Camino de Miravet atravesando el Desert de les Palmes o por la Carretera Cabanes-Oropesa. Su ubicación está señalada junto con la Casa de Reposo Los Madroños.

Se empieza a caminar por tanto desde la Font del Perelló por un camino que si bien no está demasiado señalizado, no tiene pérdida porque está muy transitado y se puede seguir sin problemas.

El ascenso se inicia por pista, y a nuestro alrededor podemos observar la vegetación típica de la zona: palmitos, pinos carrascos y rodenos, carrascas, coscojas, madroños, brezos, lentisco, jaras, romero, junto con huertos de almendros.

La subida se suaviza, pero el camino se vuelve más difícil porque el sendero entre las piedras calizas es muy irregular, pero nos alienta el tener ya a la vista el Castillo de Miravet.




Y que, de manera tumultuosa, invadimos orgullosos. Se trata de un castillo de la época cristiana donde se reutilizaron estructuras musulmanas subyacentes. Del castillo sólo quedan algunos lienzos de muralla, restos de la capilla y una pequeña cisterna. 





Esta fortaleza fue cabeza de su distrito durante la dominación musulmana y después de la Reconquista. La conquistó el Cid Campeador y la habitó en 1091. Posteriormente perteneció a Jaume I el conquistador quien en 1225 la donó junto con todas sus villas, alquerías y dependencias al obispo de Tortosa. Su despoblación se inició en el siglo XVI.





 
Descendemos del castillo y avanzamos un tramo por el sendero hasta encontrar otro de bajada, una bajada serpenteante y abrupta, que nos lleva a la carretera de Cabanes-Oropesa.





Circulamos un tramo por dicha carretera hasta llegar a la Font de Miravet donde nos reponemos un poco.




Luego continuamos por la carretera, y ante la imposibilidad de encontrar el sendero que pretendíamos, continuamos por la carretera, dejando el castillo de Miravet atrás.




Giramos por el Camino de Miravet.

Y finalmente llegamos al punto de inicio, la Font del Perelló, donde comimos y descansamos.




Y por la tarde nos refrescamos en la Playa de Oropesa.

Un día perfecto, con muchos amigos nuevos, y la anécdota de la ruta fue el participante más joven que tenemos en estas fechas, un niño de dos años y medio, que fue el protagonista por lo pequeño  y lo valiente.


Os dejamos nuestro TRACK de la ruta.

Bibliografia: Desert de Les Palmes. Francisco Marco Moreno. Isabel Mateo Font. Ed. Diputación de Castellón.