Sendero Presa de los Estrechos en Montanejos


El domingo hicimos una excursión con el Centro Excursionista Vila-real a Montanejos. Eramos sólo dos familias pero nos lo pasamos muy bien.
Hicimos un paseíto muy sencillo, se puede hacer con carrito de niños, que empieza en la parte izquierda del Balneario, donde también se ubica la Oficina de Turismo. Este paseo está recientemente acondicionado, y en una media hora se llega a la Fuente de los Baños, también conocida como la playa de Montanejos.
Hacía tanta calor, que la avidez por meterse dentro del agua nos impidió seguir el sendero. Pero éste, antes de llegar a la playa, inicia a la derecha una senda, que tras una subida llega al abrigo de Rufino, balcón natural sobre el río Mijares. Continuando por la senda se llega a las paredes rocosas conocidas como Los Estrechos, que enmarcan el curso del río y se utilizan para escalar.
Nosotros en plan relax total buscamos una zona bajo los árboles junto al aparcamiento municipal, y acabamos de pasar el día, con los niños dentro del río, que en dicha zona sólo tiene un palmo de profundidad. Genial.







El Planetari de Castellón

Una nueva idea en nuestra lista de actividades con niños es la visita al Planetari de Castellón.
Es un edificio pequeño con varias exposiciones fijas en planta baja y sótano, de las que recomendamos la de las Islas Columbretes para los niños, porque la exposición se acompaña con un audio y efectos de luces que la hace amena para ellos.
Aunque lo más emocionante para los niños es la entrada a la sala de proyecciones, que se oscurezca y que empiecen a aparecer planetas y estrellas.
Además los precios son muy asequibles.

Y para acabar de pasar el día, nada mejor que el Parque del Pinar, y ahora que es veranito la Playa del Pinar.

El Jardín del Papagayo

Una nueva propuesta para que los niños tengan contacto con los animales es el Jardín del Papagayo ubicado entre Peñíscola y Benicarló.

Se trata de un pequeño zoo de aves exóticas, con un recorrido donde se puede ver especies de gran tamaño en jaulas, y donde se puede dar de comer de la propia mano a especies más pequeñas en distintos voladores. El contacto directo con las pequeñas aves es un disfrute para los niños. Al final del recinto se pueden ver también canguros.

También hacen exhibiciones donde loros y tucanes vuelan entre el público y hacen pequeñas acrobacias.

Que dan penita encerrados en sus jaulas, pues sí, pero están bien cuidados y alimentados. Además el Jardín dispone de criadero de aves donde se siguen programas de cría responsable para evitar que la gente compre aves exóticas de manera ilegal en su país de origen sino que las pueda comprar criadas aquí, colabora con el Programa Europeo para Especies en Peligro de Extinción y realiza actividades de divulgación de respeto a la Naturaleza entre los niños.

Por lo que aconsejamos su visita, y para completar el día nada mejor que las playas de Peñíscola.