Taller de expresión gráfica por la Igualdad


Club 32 Actividades con niños está colaborando en el programa Talleres por la Igualdad que ha organizado la Regidoria de Joventut del Ayuntamiento de Vila-real por mediación de Felip Montoliu.

La idea de estos Talleres por la Igualdad es la integración de jóvenes con discapacidad psíquica en distintas actividades como talleres donde manifestar sus habilidades artísticas, actividades deportivas, excursiones, etc.

El primer taller donde ha colaborado Club 32 se celebró el 29 de abril en el Espai Jove de Vila-real y lo impartió nuestra monitora Ana Flor que preparó una actividad preciosa para que los participantes  pudieran manifestar su expresión artística. En esta actividad los chavales utilizaron distintas técnicas: pintar con acrílicos, creación de texturas, aplicación de elementos decorativos, etc.







 
Y se pudieron llevar a casa un cuadro como éste elaborado por ellos mismos.

 


El próximo taller organizado por Club 32 se celebrará el 6 de Mayo. Podéis encontrar toda la información en este ENLACE donde os podéis descargar la programación del Espai Jove de Vila-real , y veréis las distintas propuestas dentro de los Talleres por la Igualdad para poder compartir un tiempo todos juntos con estos jóvenes con discapacidad.

El Parrizal de Beceite


La ruta del Parrizal de Beceite era una de las que teníamos pendiente por hacer desde que vimos las fotos de Anda con Tio Canya.

La zona la conocíamos de nuestros tiempos mozos pero no habíamos vuelto todavía con los niños, y teníamos muchas ganas de hacer este clásico.
 
 
Para llegar al punto de inicio de la ruta, no hay más que seguir las indicaciones que están señalizadas en Beceite. Nosotros aparcamos en el segundo parking para evitar el tramo de pista a los niños. Y ya desde aquí fue todo disfrutar.

La ruta es sencilla, con pasarelas, pero con múltiples cruces del río que al principio se pasan con mucho cuidado, pero que a la vuelta y con un día soleado como el que tuvimos ya se pasan a las bravas y la mayor parte de nosotros acabó con los pies mojados, pero los niños disfrutaron de lo lindo.
 




 
La ruta es muy bonita desde el principio, pero el cañón del final del recorrido es lo más espectacular.
 
 
Sabemos que es posible pasar por lo alto a través de unas cadenas que ayudan a subir, y que el recorrido continúa hasta el Refugio de Fontfredes, pero con los niños terminamos la ruta al llegar al cañón.

Comimos en el trayecto y pasamos un día estupendo. El único aspecto negativo fue los millones de personas que nos encontramos por el camino ya que era uno de los días festivos de Pascua. Pero aun así recomendamos la ruta a todos.
 

 

Horno Alto Nº 2 del Puerto de Sagunto


No sólo de caminar se alimenta el hombre, también necesita actividades culturales. Bromas aparte, hará unas semanas fuimos a conocer el Horno Alto Nº 2 del Puerto de Sagunto.
En la visita nos enseñaron la importante industria siderúrgica que se formó en el Puerto de Sagunto, y que finalmente por temas políticos cerró en los años 80 tras múltiples avatares. Entendemos que la visita no está dirigida para niños, pero es una forma de explicarles que la actual Vía verde de Ojos Negros era la antigua vía férrea que comunicaba la Mina de mineral de hierro de Ojos Negros con el Puerto. Luego en  la visita del interior del Alto Horno, aunque no la acaben de entender del todo, pueden aprender su funcionamiento, en el que a partir de materias primas como mineral de hierro, el coque, la caliza y el aire insuflado se obtiene el arrabio para convertirlo en acero de diferentes características. Y pueden comprobar en qué condiciones trabajaban los obreros hace cuarenta años.

Además durante la presentación se hace participar a los niños en distintas demostraciones que hace la visita más amena.
 








 
En resumen, nosotros consideramos que se trata de una visita muy interesante y que recomendamos a todos.

Tras la visita cultural la idea era pasear por la Marjal del Moro de Sagunto, pero debido a que la visita se alargó más de lo previsto, alguna pérdida en el camino de los vehículos, la calor y las pocas ganas finalmente no hicimos la caminata y acabamos comiendo en la playa.
Luego unos cuantos fueron a tomar horchata a Alboraya, y una familia sí paseó por la Marjal con la fortuna de poder avistar flamencos, y que nos hizo morir de envidia y apuntar en la agenda la visita a la Marjal dels Moros pero en una época menos cálida.