RUTA NOCTURNA VIA VERDE BENICASSIM-OROPESA



21h 10m, hora prevista para localizar la EEI (Estación Espacial Internacional). Se traslada por la Termoesfera a 28000 km/h y a 400km de altura. Fue imposible, demasiados nubarrones. Tampoco localizamos los dos geocachés que había en el recorrido, debido sin duda a la falta de luz ambiental.

Sobre las 24h llegábamos al aparcamiento situado a los pies del inicio de la Vía, contentos, relajados y quizás hasta un poco cansados. 12km de ruta nocturna, ruta ya conocida pero hecha en esta ocasión desde otra perspectiva, despejada y solo con la luz de nuestras linternas, porque la noche era oscura, solo rota la calma por algún que otro ciclista despistado, y no pocos ruidos sin interpretar provenientes del mar, de la montaña o quizás del interior de los túneles que atravesamos.




Después del Club Naútico de Oropesa, con los típicos comentarios sobre los barquitos y sobre algún que otro chalet a primera línea repostamos fuerzas en el pequeño parque que nos invitaba a descansar, compartimos postres y los niños aprovecharon para jugar al pilla-pilla, como si sus fuerzas permanecieran intactas y nos pidieran más marcha.




Habíamos iniciado la aventurilla sobre las 19h 30m, jugando al veo-veo, carreras de los más jóvenes e imaginando a los vigilantes de las torres en siglos pasados atentos al horizonte, dispuestos a defender a los suyos de los piratas berberiscos.


R. Ferrer


Museo del Perfume de la Casa Farina

Todos utilizamos el agua de colonia de la que existen innumerables marcas comerciales pero pocos conocen que existe un Agua de Colonia original con patente de la que derivan todas las otras.

El Agua de Colonia original fue creada por el perfumista Johann Maria Farina en el año 1709, y su original fórmula fue desplazando los fuertes perfumes utilizados en aquella época donde el agua, por su insalubridad, se usaba muy poco para la higiene personal.

Alcanzó tanto éxito que durante los años siguientes sufrió muchos plagios debido a la inexistencia de la propiedad intelectual.

Todo esto y mucho más lo puedes aprender en la visita del Museo del Perfume de la Casa Farina, que se considera la fábrica de perfume más antigua del mundo y por tanto el Agua de Colonia el perfume más antiguo.




Su nombre se debe a que fue creada en la ciudad de Colonia, donde podéis visitar la Casa Farina y justo al lado en la Torre del Ayuntamiento podéis encontrar una estatua de piedra de Johann Maria Farina entre otros.




El Agua de Colonia original se caracteriza por ser una fragancia muy fresca con una mezcla secreta de aceites esenciales diluidos en alcohol entre un 8% y un 12%, porcentajes mayores al resto de aguas de colonias.




Este Museo es recomendable para visitar con niños porque consiste en una visita guiada de menos de una hora de duración en la que vas conociendo las distintas estancias del edificio, donde antiguamente se realizaba la presentación del perfume a los prestigiosos clientes, donde podemos encontrar la colección de los envases desde el original hasta el actual y los de diseño exclusivo, podemos aprender a distinguir las distintas esencias: ámbar, lavanda, etc., visitar una réplica del laboratorio donde se destilaban los aceites esenciales, resumiendo una idea general.






Es aconsejable reservar la visita con antelación para poder realizarla en el horario e idioma deseado. Puedes hacerlo AQUÍ. Nuestra visita guiada fue en inglés, los nenes no se enteraron de nada pero aguantaron sin problemas.
Al finalizar la visita te regalan una pequeña muestra y a los niños un libro ilustrado de su historia.




Además se puede comprar el Agua de Colonia original, que una vez la hueles pasa a ser la que más te gusta de todas, con el problema de que es también bastante más cara que el resto. Sólo se puede comprar en la Casa Farina o via on-line.

Os encantará.



La Albufera

Hemos estado en múltiples ocasiones en la Albufera, pero esta última vez nos ha gustado más si cabe.

Habíamos concertado la visita por teléfono y teníamos preparada la barquita. Nosotros fuimos al embarcadero de El Saler. En primer momento nos sorprendió que los barqueros se distinguían porque iban uniformados.




Nuestro barquero fue Francisco Navarro y fue realmente encantador. Lo que también nos sorprendió gratamente es que disponía de guías explicativas plastificadas en español e ¡inglés!.




Francisco nos explicó la historia de la albufera, desde su origen como bahía, la formación de la duna, y la colmatación de la zona por la acción humana, aprovechando los terrenos para el cultivo del arroz, hasta su conformación actual.




También nos explicó las principales características de la albufera, la calidad de las aguas gracias a la actual regulación de vertidos y la mejor gestión, como ya vimos en su momento en el Tancat de la Pipa, la poca profundidad de las aguas, y la idoneidad de las mismas para el refugio de distintos tipos de aves.




Cuando nosotros fuimos el agua estaba turbia por la escasez de lluvias de la temporada, pero Francisco nos dijo que el agua era tan limpia que antes se podía ver el fondo.




Pudimos charlar también sobre la continuada pugna de los agricultores del arroz y los pescadores.

Por último, pasamos entre un área de juncos donde los postes de madera delimitaban el área protegida, y a medida que avanzamos los niños pudieron lanzar trozos de pan seco que nos había preparado Francisco en un cubo, y que hizo las delicias  de pequeños, y también de mayores, porque los patitos se acercaban y ávidamente se los comían.






Sin darnos cuenta, porque se nos pasó volando la hora de duración de la visita, llegamos de nuevo al embarcadero.

Recomendamos sin duda la visita a la albufera. Hemos comprobado en primera persona que las visitas se están profesionalizando y esto les confiere mayor calidad, por lo que los visitantes salimos beneficiados.

Sólo nos queda indicar que la mejor época para visitar la albufera es el otoño, ¡así que ya tenéis motivo para ir!.